El papel pintado se ha popularizado en los últimos años, tanto que es un favorito para la decoración de diferentes espacios del hogar, aunque no se suele tener en cuenta para agregarlos a los baños, pero ¿Es una buena idea hacer esto?
La utilización de papel pintado en el baño ha sido una opción favorita como alternativa, debido a su versatilidad y a la amplia gama de diseños y colores disponibles en el mercado.
Pero además de ser una opción estética, el papel pintado para el baño también ofrece una serie de ventajas prácticas que lo convierten en una elección atractiva para aquellos que desean renovar su baño de manera sencilla y económica.
Papel pintado indicado para el baño
A la hora de elegir el papel pintado para el baño, es importante tener en cuenta que debe ser indicado para el mismo, puesto que no es igual el papel pintado para un dormitorio o la cocina, que para un baño por razones válidas.
La realidad es que el papel pintado para el baño es resistente a la humedad y al agua, ya que el baño es un ambiente propenso a la presencia de vapor y salpicaduras, y optando por un papel pintado específicamente diseñado para baños garantizará su durabilidad y evitará problemas como el desprendimiento o la aparición de moho.
Lo mejor es que existen numerosas opciones de diseños, desde patrones geométricos y rayas hasta motivos florales o inspirados en la naturaleza, el cual aprovechar para crear un ambiente relajante y sereno, o para añadir un toque de vitalidad.
Ventajas de colocar papel pintado en el baño
- Se colocan fácilmente. El papel pintado es muy fácil de instalar, lo que lo convierte en una opción ideal para aquellos que desean realizar una especie de reforma rápida y sin complicaciones en su baño, pudiendo hacerlo por sí mismos con las herramientas adecuadas y siguiendo las instrucciones de instalación.
- Es bastante económico. En comparación con otras opciones de revestimiento, como azulejos, mármol, entre otros típicos del baño, el papel pintado resulta mucho más económico. Esto permite actualizar el aspecto del baño sin incurrir en grandes gastos.
- Variedad de diseños. Una de las principales ventajas del papel pintado para el baño es la amplia variedad de diseños disponibles en el mercado, pues se hallan desde estampados atrevidos y modernos hasta diseños más sutiles y elegantes, las opciones son casi ilimitadas. Esto permite adaptar el papel pintado a diferentes estilos decorativos y lograr una armonía que combine con los otros elementos, como las mamparas de ducha, el inodoro, el lavabo, etc.
- Se pueden combinar. Si quienes por ejemplo añadir este elemento en una o dos paredes para conservar el revestimiento que ya tienes, puedes hacerlo para darle una nueva imagen sin demasiado esfuerzo. Mucho se habla de la versatilidad del papel pintado para el baño, y este es un ejemplo de ello, porque lo puedes combinar con otros materiales o con varios diseños de papel pintado, incluso con la pintura base que tengan las paredes del baño si es el caso.
- Ahorras tiempo. Suponiendo que quieras proyectar una imagen específica, como un patrón geométrico o floral, no tienes que perder demasiado tiempo pintándolos tú mismo o contratando a alguien, sobre todo porque el baño es un área transitada cada día, y una renovación que tome tiempo resultará incómodo. Gracias al papel pintado estás ahorrando valioso tiempo, y con la posibilidad de cambiar la imagen positivamente como si se tratara de una reforma.
- Sencillos de quitar. A diferencia de otros tipos de revestimientos, el papel pintado para el baño es relativamente fácil de quitar cuando se desea hacer un cambio, lo cual también puedes hacer por tu cuenta. Mediante técnicas simples, como el uso de agua caliente y una espátula, es posible despegar el papel pintado sin causar daños importantes en las paredes de este, lo cual brinda la flexibilidad de cambiar el diseño o reemplazar el papel pintado en el futuro, sin tener que emprender grandes proyectos de renovación si no se quiere recurrir a ello.

