Pensar en la limpieza de tus baños te genera cierta angustia y cansancio. Mantenerlos pulcros no es una tarea sencilla, ya que son uno de los espacios que más se usan en el hogar.

Más que un tema de estética, la limpieza frecuente de los baños responde a un tema de higiene. Los baños acumulan mucha suciedad y tienen las condiciones ideales para la proliferación de bacterias, hongos y gérmenes. Con esto en mente, surgen muchas dudas sobre su correcta limpieza y la regularidad con que debes hacerlo.

No te preocupes, te explicaremos cómo y cuándo limpiar tu baño para que no solo esté limpio, sino también libre de microorganismos perjudiciales.

¿Cómo limpiar correctamente los baños?  

Un baño está compuesto por múltiples elementos y mobiliarios que deben limpiarse con frecuencia. Por mencionar algunos: Inodoro, lavabos, encimeras, estanterías, muebles de almacenamiento, espejos, mamparas, bañera, picaportes, puertas, apliques, alfombras de baño, y pare de contar.

Por su constante uso, deben limpiarse casi diariamente para mantenerlos completamente higiénicos. Con tantos elementos, te parecerá un trabajo de nunca acabar, pero no imposible.

Puedes hacer esta labor por partes: Hacer una limpieza rápida de los elementos que más ensucian y una limpieza más profunda cada cierto tiempo de las piezas que no acumulan tanta suciedad. De esta manera, te aseguras de tener un baño pulcro para mucho más tiempo.

Para mantenerlo limpio, lo recomendable es hacer un plan para que esta actividad no se convierta en un dolor de cabeza y sientas que vives limpiando el baño todo el tiempo. Al hacer un plan, la limpieza se convertirá en una rutina y no sentirás pereza al realizarla.

Limpieza regular  

Entre todas estas piezas de baño, el inodoro y lavabo son quizás las piezas que se limpian con mayor regularidad, ya que son las que más se ensucian. La humedad y el vapor presentes allí hacen que las bacterias y los malos olores se acumulen rápidamente. Por ello, es primordial que su limpieza se realice con mayor regularidad.

Una buena estrategia es limpiarlos cada dos días con productos desinfectantes y biodegradables. Utiliza un cepillo o esponja con el producto para quitar la suciedad acumulada.

En caso de que tengas una mampara de ducha o mampara de bañera, su limpieza también debe ser habitual. A este tipo de puertas suelen acumularse restos de jabón o champú. Para evitar que estos restos se incrusten y sea más difícil quitarlos, debes lavarlos con los productos adecuados con la misma frecuencia que el inodoro y lavabo.

Limpieza profunda  

Puedes limpiar el baño en profundidad cada 15 días. En profundidad significa mover todos los muebles, quitar los accesorios, fregar el suelo por todos lados, lavar alfombras y espejos y cambiar los paños de mano.

Al realizar esta limpieza, también debes centrarte sobre todo en el inodoro, lavabo, bañera y mamparas. Pero en esta ocasión, estos elementos no estarán tan sucios, porque ya los has limpiado antes.

Productos para la limpieza  

En el momento de hacer la limpieza, uno de los factores decisivos en un resultado exitoso son los productos que uses.

No todas las piezas y mobiliarios de tu baño están hechas del mismo material. En un baño pueden coincidir elementos de madera, vidrio, mármol, aglomerado, cerámica, hierro, plástico, acrílico, entre otros muchos otros materiales.

Si tu baño tiene una combinación de materiales, no podrás usar los mismos productos e implementos de limpieza en todos ellos. Elegir los productos adecuados te garantizará que tu baño quede pulcro, con agradable olor y que el mobiliario dure mucho más tiempo.

Ingredientes caseros para limpiar baños  

Los productos comerciales para limpiar los baños siempre te ofrecen que obtendrás óptimos resultados. Comprar un producto para cada tipo de mobiliario en tu baño puede ser muy caro.

No obstante, puedes ahorrar un poco de dinero si empleas ciertos ingredientes que tienes a la mano en casa. Limón, agua, bicarbonato, alcohol, agua oxigenada o vinagre son algunos de los productos que puedes usar individualmente o combinarlos.

  • Para los elementos de mármol puedes usar un jabón neutro o una mezcla de agua oxigenada, amoniaco y agua a partes iguales.

  • El mobiliario de madera debe limpiarse con una esponja y agua tibia. Después, debes secarlo muy bien con un paño limpio. Si quieres resaltar su brillo, puedes aplicar una mezcla de media taza de zumo de limón y media taza de aceite de oliva y frotarla por toda la superficie.

  • Los espejos de baño se limpian con un paño de microfibra y un poco de alcohol. Primero, debes quitar el polvo con un paño seco. Después, aplica alcohol al paño de microfibra y seca con otro trapo seco.

  • Para piezas de fibra de vidrio, coloca vinagre blanco en una botella con spray. Rocía la superficie y deja el líquido unos 30 minutos. Añade un poco de bicarbonato de sodio y friega con una esponja. Enjuaga con abundante agua y deja que seque.

  • Para el vidrio de una mampara de bañera, puedes usar vinagre y agua en iguales proporciones. Coloca esta mezcla en una esponja y pásala por toda la mampara con movimientos circulares. Enjuaga con suficiente agua.

Para una limpieza más profunda de las mamparas, añade un poco de bicarbonato a esta mezcla de vinagre y agua. Aplica al vidrio y deja actuar unos 15 minutos. Termina el proceso con el agua necesaria para eliminar toda la solución.

  • Los suelos del baño quedan perfectamente limpios y desinfectados con una mezcla de 1/4 de taza de vinagre y 1 cucharada de jabón para platos. Sumerge una fregona en esta solución, y pásala por todo el suelo. Enjuaga la fregona con agua limpia y vuelve a pasarla.

  • Los accesorios de baño y los elementos pequeños pueden limpiarse con agua tibia, vinagre y un poco de jabón para platos. Añade esta mezcla a un paño y pasa por todas las superficies pequeñas.

Con estos simples consejos, la limpieza de baño ya no será un dolor de cabeza. Recuerda que con planificación, disciplina y manteniendo la rutina tendrás un espacio higiénico, limpio y con agradable aroma.