Los baños han evolucionado para convertirse en una de las estancias más importantes del hogar: un lugar para refrescarse, tomar un respiro y restablecer tu bienestar. Y la mampara es uno de los puntos focales de estos espacios.
Con tantos platos de ducha para elegir, en una gran variedad de formas, tamaños, materiales y colores, ¿por dónde empezar?
Para facilitarte las cosas, en este artículo te contamos cómo puedes elegir el color y el acabado ideal para el plato de ducha según tu estilo y la decoración de baño.
Factores a tener en cuenta antes de elegir el plato de ducha
Decorar el interior de tu hogar es una decisión muy personal que se basa en tu estilo, tus gustos y necesidades específicas.
Hoy en día el diseño de interiores ha avanzado muchísimo y existen múltiples opciones para decorar cada rincón de tu casa. Hay estilos para todos los gustos, desde lo minimalista y nórdico, hasta lo más ecléctico e industrial.
Es por eso que si piensas remodelar tu baño y aún no sabes qué color utilizar para decorar cada elemento, incluyendo el plato de las mamparas de baño, es hora de que tengas en cuenta varios criterios para que hagas una elección adecuada.
Uno de los criterios más importantes es que al momento de hacer tu elección pienses en conjunto y no en función de un solo elemento de tu baño.
Esto te va a permitir que tanto el plato de la ducha como el color de los muebles mantengan un mismo estilo y armonicen a la perfección.
Descubre algunos factores que debes considerar:
Ten en cuenta el espacio
Este es el primer paso a la hora de elegir un plato para tu baño. Debes pensar cómo colocarlo y al mismo tiempo asegurarte de que el espacio sea lo suficientemente grande para ello.
Colocar una mampara en un baño ya pequeño o incluso en una esquina puede reducir las opciones disponibles al instante. El espacio disponible y su tamaño son los que determinan la forma de tu nueva mampara de ducha.
Materiales de fabricación
Al ver los platos de ducha no es difícil percatarse de que están fabricados en diferentes materiales. Puedes elegir entre platos de composite, acrílico, cerámica, acero o piedra.
Los más vendidos están fabricados en acrílico, ya que los hace mucho más asequibles. También son ligeros y suaves al tacto.
El acrílico es solo la capa exterior, el interior del plato de ducha está reforzado con madera contrachapada, tablero de fibra de densidad media o laminado.
Los de composite están hechos de un componente mineral junto con colorantes, resinas sintéticas y otros que le dan a la bandeja sus propiedades de tersura, color y brillo.
La mayoría están hechos de mármol fundido o piedra artificial y son pesados, pero al mismo tiempo son suaves y agradables al tacto.
Los de cerámica son muy resistentes y duraderos, pero al ser muy pesados no se pueden colocar en todas partes.
También están los platos de ducha de piedra. Son elegantes y resistentes, pero requieren un tratamiento regular de impermeabilización y pulido. También es importante saber que la piedra pulida puede ser resbaladiza, por lo que debes tener precaución.
Platos de ducha elevados o planos
La elección de uno elevado o plano va a depender de las tuberías.
Los platos planos tienen un perfil más bajo que funciona mejor si las tuberías se instalan en el suelo, mientras que los elevados están diseñados para dejar espacio para las tuberías aéreas.
Funcionalidad
Si la elección del plato de ducha está bien pensada, va a ser funcional tanto para su uso cotidiano, así como un elemento de decoración del baño.
La forma más fácil de comprar uno es cuando viene acompañado de mamparas correderas de ducha, y esta es una buena opción para alguien que busca algo asequible y fácil de instalar.
Pero una mejor solución puede ser comprar el plato de ducha y la mampara por separado. Luego puedes ajustar la elección según tus necesidades individuales y del diseño del baño.
Colores a elegir para el plato de ducha
El blanco sigue siendo la opción más popular para los platos de ducha, al ofrecer un acabado limpio y sencillo, pero el negro y algunos colores orgánicos han ganado popularidad en los últimos tiempos.
Te presentamos a continuación algunas opciones de colores que pueden combinar muy bien en tu baño y darle un toque único y de estilo.
Blanco y negro: un clásico que no falla
Utilizar blanco o negro, o una combinación de ambos, es una opción de diseño clásico que nunca pasa de moda.
Permiten que el baño se vea sofisticado y elegante, y a su vez que se incorporen a la estancia toques de muchos colores diferentes.
Los colores como el gris, el azul, el verde e incluso el rojo, pueden funcionar muy bien en un baño en blanco y negro.
Esta combinación puede parecer ligera y aireada, o elegante y con carácter, según la cantidad de blanco o negro que se use y la cantidad de luz natural que tenga el espacio. Algunos de los estilos populares para este dúo clásico incluyen modernos y retro, que ofrecen mucha versatilidad para optar por opciones de azulejos más audaces, como azulejos estampados, geométricos o de tablero de ajedrez.
Azul claro: serenidad y descanso
Si quieres un baño con estilo casa de campo con gabinetes blancos, encimeras de granito, ducha con azulejos tipo metro y paredes azules, no dudes en que tu plato de ducha sea de un color azul claro.
Desde suaves azules celestes hasta tonos profundos, es una buena opción al estar asociado con el agua, lo que lo convierte en un ajuste natural para muchos diseños de baños.
De brillante y audaz a suave y sereno, este color ayuda a mejorar la sensación de descanso y rejuvenecimiento, que son ideales para estas áreas.
Además, el azul combina bien no solo con el verde, también con el blanco clásico, crema e incluso con algunos grises y morados.
Esto lo convierte en un color versátil que puede permitirte cambiar los acentos con el tiempo, sin que el espacio parezca anticuado.
Verde: bohemio, natural y orgánico
El verde, junto con otros tonos naturales, es una opción que cada vez es más popular y utilizada, en especial si se combina con elementos de madera.
Se puede utilizar en un tono suave y claro, también se sugiere mezclarlo con el azul o con tonos tierra. Algunos colores que pueden quedar bien en el baño son el oliva, salvia y menta.
Son ideales ya que las tonalidades verdes crean una atmósfera tranquila y relajante, lo que las hace perfectas para usar en un baño. También se pueden usar para añadir un toque de color a una estancia con tonos neutros.
Al incorporar el verde a tu plato de ducha, considera cómo se va a combinar con otros tonos.
Algunas opciones pueden ser amarillo o azul, lo que puede significar mezclar colores más cálidos, como la salvia, con tonos naturales, para lograr una apariencia más sutil o combinar verdes más brillantes con azules para un diseño más inspirado en el océano.

