¿Estás cansado de siempre la misma imagen y tu baño pide a gritos un cambio de imagen? Te sugerimos una solución. No hay nada mejor para cambiar el estilo de tu cuarto de baño que colocar vinilos en las mamparas del baño. De esta forma, le darás un nuevo aire a una de las habitaciones más importantes de tu hogar.
Normalmente, se cree que las mamparas son un elemento soso, simplista y carente de privacidad. No obstante, con los accesorios correctos, se puede convertir en algo elegante y minimalista.
Por su enorme versatilidad, los vinilos se han posicionado estos meses como uno de los elementos decorativos más valiosos y solicitados del mercado. Poco a poco, se ha ido introduciendo esta práctica solución para proporcionar a cualquier estancia nuevos diseños. Además, sin necesidad alguna de remodelaciones.
Tipos de vinilos para las mamparas de duchas
Para poder seleccionar un buen vinilo para tu cuarto de baño es necesario tener en cuenta algunos detalles. Uno de los más relevantes es que dicho vinilo sea especialmente para duchas. Por la humedad y la constante exposición al agua, otros modelos se desgastarían con mucha facilidad.
Tienes que hacer uso de vinilos que son especiales para las mamparas de ducha. Cuentan con unos componentes diferentes que aseguran su adaptación a estos espacios y prolongarán el tiempo de utilidad del vinilo.
Dentro de los varios modelos que puedes elegir entre muchas alternativas para tu mampara de baño. Tienes algunos que la recubrirán total o parcialmente. De esta forma, además de adornar te permitirán una mayor privacidad
También podrás adquirir aquellos con diseños abstractos, mandalas, diseños infantiles, paisajes llamativos. En definitiva, todos aquellos que quieras para darle un toque especial y con clase a tu diseño.
Instalación del vinilo para mamparas
Instalar el vinilo para tus mamparas de baño no es tarea complicada. Al contrario, tomará poco tiempo y la diferencia entre él antes y después de su instalación serán muy notables, pues tu cuarto de baño podrá tener múltiples estilos a lo largo del año.
Esto es gracias a su fácil instalación. A continuación, te explicaremos los pasos precisos, cortos y sencillos para que puedas instalarlo tú solo o en compañía de alguien más.
Limpiar la superficie
Lo primero que debes hacer es efectuar la limpieza y la desinfección de la superficie. Para eso, debes asegurarte de que la superficie de la mampara quede limpia y lisa para que en el momento de adherir no queden burbujas o arrugas.
Se recomienda limpiar con agua con jabón toda la superficie, enjuagar y secar para posteriormente realizar el siguiente paso.
Hidratar la zona
Con un pulverizador común, asegúrate de mojar la superficie con agua. De esta forma, en el momento de fijar el vinilo será más sencillo desplazarlo por la superficie. Así, podrás limitar la cantidad de arrugas y burbujas que lleguen a formarse durante la aplicación del vinilo.
Al hidratar la zona de aplicación no solo se asegura el desplazamiento, sino que también la detección de burbujas de aire durante la instalación.
Coloca el vinilo
Después de hidratar la zona de aplicación, deberás despegar de manera lenta y pausada la capa protectora del vinilo e ir colocándola con cuidado en la pared. Como ya te hemos dicho, con la superficie mojada se facilita de manera desmesurada la instalación del vinilo.
Dato importante. Debes asegurarte que el diseño escogido esté del lado contrario si el vinilo es de tipo transfer. De esta forma, la cara del diseño se podrá apreciar con una mayor precisión.
Eliminar las burbujas
Este es, sin lugar a dudas, el paso más relevante. Ten en cuenta que si no se realiza de manera correcta, el vinilo no se adherirá por mucho tiempo y se perderá el trabajo realizado anteriormente, desperdiciando tiempo y material.
Para evitar la aparición de burbujas, coge una espátula y pásala en dirección ascendente y descendente por la mampara. Repite el proceso hasta que no se observen burbujas, ni arrugas por la superficie. Una vez colocado el vinilo correctamente podrás disfrutar de su hermoso diseño en la mampara de tu cuarto de baño.
¿Cambiar la bañera por una ducha?
Hoy en día, por cuestiones de rentabilidad, estética o facilidad de limpieza muchas personas han decidido cambiar sus tradicionales bañeras por duchas. Esto es debido a que resultan más prácticas para el aseo y además ayudan a mejorar la distribución del espacio.
Con el paso del tiempo se ha ido modificando mucho la estética de decoraciones y los estilos. Aunque puedas creer que es una alteración complicada y escabrosa, la verdad es que resulta menos aterrador de lo que parece.
Motivos para realizar dicho cambio sobra. Si no estás convencido de realizar un cambio bañera por ducha te explicaremos algunas ventajas que te beneficiará si decides ejecutar esta remodelación.
- Ahorro: El agua es un servicio escaso y las bañeras requieren cantidades considerables del mismo. Muchas veces son más un lujo, pues requieren mucha manutención y eso afecta al bolsillo. Además, que la relevante cantidad de agua que se consume empeora en una medida relevante la situación medioambiental.
- Limpieza: La facilidad de su limpieza no radica en que no se ensucie constantemente. en realidad es el más práctico acceso que se presta a la hora de limpiar el plato de la ducha.
- Seguridad: Este podría ser una de las principales ventajas para cambiar tu bañera por una ducha. Estas presentan un difícil acceso y desplazamiento, facilitando así los accidentes. En hogares con niños pequeños es mejor tener duchas, así se evita posibles incidentes durante la hora del baño.
Las duchas y platos de baño minimizan enormemente estos incidentes. Se encuentran al ras del piso y filtran rápidamente el agua, minimizando la exposición a la superficie resbaladiza.
Estas son algunas de las ventajas que puedes obtener a la hora de remodelar tu cuarto de baño y cambiar finalmente esa peligrosa bañera por una ducha, versátil, ecológica y segura.

