Cuando las mamparas están muy expuestas a la humedad suelen crear manchas oscuras que afectan su estética y pueden afectar su funcionalidad. Tal vez sea por eso que estás buscando la mejor forma de blanquear las gomas de tu mampara.
Si quieres conseguir un blanco reluciente, hay varias formas de hacerlo posible. No obstante, aquí te dejaremos los mejores consejos para que tus juntas y gomas puedan quedar de un blanco impoluto.
El blanqueo de las gomas de una mampara puede ser muy sencillo. Solo necesitarás paciencia, los materiales correctos y observar muy bien qué tipo de manchas han sufrido con el paso del tiempo.
¿Por qué blanquear las gomas de la mampara?
Sin duda, tener una mampara de ducha sin manchas de humedad puede ser difícil. Es normal que en este tipo de ambientes los líquidos empiecen a formar hongos y bacterias. Hay quienes piensan que una mancha no le hace daño a nadie, pero esto no es del todo cierto en cuanto a las gomas.
Las mamparas están diseñadas para resistir las humedades. No obstante, debes saber que las manchas pueden crear hongos y bacterias que resultan perjudiciales para la salud a largo plazo. De la misma manera, pueden afectar el funcionamiento de la goma hasta deteriorarla y romper la unión en las juntas. Esto reducirá la efectividad de la mampara.
Finalmente, una de las razones más pesadas para blanquear las gomas de la mampara es la estética. Si tienes una precioso modelo blanco, transparente o de algún color claro y las gomas están manchadas de gris, marrón, verde o negro, lucirá desagradable a la vista.
Por todo esto, debes preocuparte de hacer un blanqueo periódico a las gomas para evitar que se formen estos desagradables núcleos de humedad.
Blanqueo de mampara con productos de limpieza naturales
Indistintamente tengas una mampara de ducha frontal o lateral, el blanqueo con productos de limpieza no abrasivos siempre es una buena elección. Las juntas plásticas de las mamparas normalmente son de PVC. No obstante, esto puede variar un poco según la instalación de las mismas.
Lo que hay que tener en cuenta en este aspecto es que debes evitar los productos que puedan generar abrasión, desgaste y hasta alguna rotura en las mamparas. Desecha también aquellos que generan manchas propias de la exposición a estos químicos. Los limpiadores industriales, el amoníaco y la lejía pura están descartados para esta tarea.
Lo más recomendable para esto es recurrir a la vieja usanza de los productos naturales que podemos encontrar en nuestra alacena. Puedes mezclar vinagre, agua, limón y tomar un cepillo firme para frotar las mamparas. Lo más recomendable es dejar el producto unos cuantos minutos antes de sacar el producto con agua.
Lo mejor es que esto sirve incluso para limpiar las hojas de la mampara. Así podrás conseguir el mismo blanco reluciente en toda la extensión de la división.
Mantenimiento constante de mamparas
La mejor forma de mantener blancas las gomas de la mampara es programar un mantenimiento constante de ellas. Es evidente que será más difícil quitar manchas que tienen meses formándose. Recuerda que estas pueden unir muchos elementos como moho, manchas de champú y jabón, suciedad y más.
Lo más recomendable es realizar la limpieza de la mampara al menos una vez a la semana. De esta forma, quitarás los residuos de productos, cal, moho y otros productos que normalmente se anidan en las juntas.
Esto es útil únicamente cuando las manchas son pequeñas y ceden ante la limpieza constante. Así siempre mantendrás ese blanco impoluto que estás buscando para esta zona.
Limpieza de mampara a fondo
Hay momentos en los que sabes que una sola limpieza superficial no va a hacer un efecto visible en la mampara. Por ejemplo, cuando te encuentras con manchas negras en la goma, cúmulos de moho o incluso una mampara cuarteada. En estos casos, no queda otro remedio que hacer una limpieza de mampara a fondo.
Para esto, procede a sacar las juntas de los perfiles de la mampara con mucha delicadeza para evitar que esta se rompa. Si la mampara está en muy malas condiciones, lo más probable es que se cuartee y se rompa al sacarla del perfil. Esto es una señal inequívoca de que debes limpiar un poco más tus mamparas.
Una vez que has sacado la mampara entera, debes hacer la misma mezcla de limón, agua y vinagre pero con menos agua para que el resultado sea un poco más fuerte. Frota la goma con un cepillo de dientes y deja que el químico se asiente para luego retirar los excesos y ver si la suciedad termina por caer.
En este caso, si la suciedad no cede, puedes intentar algunos productos químicos como lejía o químicos de limpieza industrial. Eso sí, debes tener mucho cuidado con la ropa y usar el equipo de seguridad adecuado.
Al finalizar la aplicación, lo mejor será que limpies con mucha agua toda la junta antes de proceder a instalarla nuevamente sobre los perfiles.
Cambiar la goma de la mampara
Si ya has puesto lejía, limpiadores industriales, la mezcla de vinagre, lo has dejado reposar y las manchas siguen estando presentes en la goma, lo más recomendable es sustituirlas. En ese momento, las manchas estarán tan internas en el material que te será imposible encontrar otra solución que pueda removerlas.
El primer paso será pedir las gomas al fabricante. Te enviará un juego completo de gomas, muy fáciles de instalar y que dejarán tus mamparas inmaculadas como si fueran nuevas.
Nuestra recomendación en este procedimiento es que, antes de instalar las nuevas gomas, puedas limpiar adecuadamente las hojas de las mamparas. Así evitarás que las manchas o los hongos en los materiales se proliferen sobre las gomas.
La mejor recomendación que podemos hacerte es que tomes este momento para hacer una limpieza más constante de tus mamparas. Lo mejor es que puedas limpiarla al menos una vez a la semana. Si es posible, pasar un paño seco por las hojas para eliminar los excesos de humedad cuando te des una ducha.

