¿Notas que algunas superficies de tu baño están opacas, manchadas y sin brillo? Lo más probable es que la cal esté haciendo de las suyas.
Eliminar las manchas de cal de tu mampara hoy en día suele ser más fácil de lo que imaginas, solo debes seguir nuestros consejos. Descubre cómo podrás hacerlo por ti mismo. Mira el paso a paso que preparamos en las siguientes líneas.
La cal, un enemigo que hay que eliminar
Los rastros blanquecinos que muchas veces observamos en los grifos, azulejos y la mampara de ducha son realmente desagradables. En el agua, hay ciertos minerales como el magnesio y calcio. Poco a poco, estos se depositan, cristalizan y forman una capa blanca denominada cal.
Aunque es inofensiva para los seres humanos, provoca deterioros importantes en todas las áreas donde se acumulan. En algunos casos, el exceso de cal puede ocasionar problemas de fontanería o incluso afectar el suministro de agua.
Los depósitos de cal y sarro proyectan un aspecto desagradable. Son una amenaza para la estética de cualquier baño. Retirar este tipo de manchas puede ser algo engorroso. No obstante, sí es posible cambiar la apariencia de tu mampara y que luzca como nueva otra vez.
El zumo de limón, un excelente limpiador
Indistintamente sea una mampara frontal de ducha, angular, semicircular, tipo corredera, abatible o plegable, el zumo de limón ofrece muy buenos resultados y mantiene a raya la cal. Es fácil de conseguir y muy económico.
Está considerado como un potente limpiador gracias a su ácido cítrico. De hecho, suele ser uno de los ingredientes principales en los diferentes productos de limpieza que encontramos en el mercado. Cuenta con propiedades desengrasantes y desinfectantes, sin olvidar que también sirve de aromatizante.
El secreto para que funcione correctamente estriba en su adecuada aplicación:
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Utiliza un exprimidor para extraer todo el zumo.
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Humedece una esponja o pañito en el líquido y frota suavemente la mampara. Si consideras que la concentración del producto es muy alta para ciertas áreas, rebájalo con un poco de agua.
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Aplica un poco más de presión sobre las zonas afectadas y si es necesario añade más zumo.
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Retira los residuos con agua y verifica que todo esté impecable. Repite el proceso en caso de que aún queden manchas.
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Limpia con un paño seco. Tu mampara quedará completamente reluciente y libre de cal.
Ataca las manchas más difíciles con vinagre
El vinagre contiene ácido acético y es uno de los productos más utilizados en el contexto doméstico. Elimina los restos de cal y funciona como un excelente antibacteriano. Cuenta con propiedades extraordinarias y ofrece una limpieza natural libre de toxicidad.
Resulta muy útil para atacar las manchas más difíciles que se hayan incrustado en tu mampara. Se aconseja usarlo de la siguiente manera:
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Prepara una solución limpiadora con agua y vinagre a partes iguales. Recuerda que si sobrepasas la cantidad de agua, limitas su eficacia si quieres conseguir un aroma agradable o más fresco añade zumo de limón.
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Aplica la mezcla en la superficie que vas a limpiar con la ayuda de un paño, esponja o pulverizador.
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Espera unos minutos para que el producto haga efecto. Frota y elimina todos los residuos con abundante agua.
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Seca con una goma especial para cristales o paño. Esta parte del proceso es muy importante para evitar que queden marcas de gotas de agua.
Limpia tu mampara con bicarbonato
El bicarbonato de sodio suele ser muy útil para la limpieza de una gran cantidad de elementos en el hogar. Puede ser usado para desodorizar cualquier estancia de la casa, blanquear prendas, quitar manchas en la ropa y acabar con la cal incrustada en las mamparas.
Ayuda a eliminar las manchas que parecen imposibles y los malos olores. Para quitar la cal de la mampara de tu ducha solo debes seguir estos pasos:
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Mezcla agua con bicarbonato hasta crear una pasta homogénea.
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Con el apoyo de una esponja, extiende la mezcla por toda la mampara, especialmente en las áreas de mayor acumulación de cal.
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Puedes valerte de un cepillo de dientes para frotar aquellas zonas más difíciles.
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Aclara la superficie con suficiente agua para eliminar todos los residuos. Si notas que aún quedan manchas, repite el procedimiento anterior.
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Usa un paño o goma limpiacristales para secar la superficie tratada.
Una mezcla potente y efectiva
Además de las preparaciones mencionadas con anterioridad, también podrás elaborar una mezcla que combine los tres ingredientes. En este caso, coloca en un pulverizador 3 tazas de vinagre, 1 taza de agua caliente, 2 cucharadas de bicarbonato de sodio y una cucharadita de zumo de limón.
Pulveriza la superficie y espera entre 5 y 10 minutos. Quedarás gratamente sorprendido con los resultados.
La prevención es tu mejor aliado
Las mamparas son elementos centrales en cualquier cuarto de baño. Ofrecen amplia funcionalidad, comodidad y bienestar. Constantemente, están en contacto con el agua y los productos de higiene. Es muy fácil que en poco tiempo aparezcan restos de suciedad o acumulaciones de cal.
En estos casos, la prevención puede convertirse en tu mejor aliado. Evitar que el agua permanezca mucho tiempo sobre la superficie suele ser la clave. Sigue estas recomendaciones para impedir que tu mampara luzca opaca y sin brillo.
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Después de cada ducha limpia toda la superficie de la mampara. Utiliza un paño seco o una goma especial para efectuar la limpieza de los cristales. Asegúrate de secar todas las juntas de silicona correctamente. Este es el sitio preferido de los hongos y otras suciedades.
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Rocía vinagre, zumo de limón o bicarbonato de sodio sobre las zonas a tratar 2 o 3 veces por semana. Esta práctica te ayudará a mantener el área impecable y reluciente.
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Ventila la estancia mientras realizas el proceso de limpieza. Recuerda que la humedad favorece la aparición de las desagradables manchas blancas.
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Si está dentro de tus posibilidades, instala un ablandador de agua dura. Se trata de un equipo especialmente diseñado para reducir el contenido de sales minerales en el vital líquido. De este modo, el problema de la cal incrustada en tus mamparas se reduce notablemente.

